ÚLTIMA HORA
El jurado del caso Clancy no cede: quinto día sin veredicto tras instrucción inusual del juezEl médico del «Have My Baby in Miami» se escuda en la Quinta Enmienda ante el CongresoEl pánico contra los centros de datos no ahorra agua ni empleos: solo le regala la ventaja a ChinaBernie Sanders pide una «pausa» en la IA y termina blindando a las Big Tech de siempreBlakeman acorrala a Hochul por el hijab y ella responde con la carta de la «discriminación»El «populista» Turek votó contra el campo. Y contra Iowa.Dos argentinas triunfan en Nueva York sin trampolín estatal ni contactosTrump deja sola a Londres en Malvinas y le cobra la cuenta de la OTANTrump elogia a De la Espriella desde la Casa Blanca: «Está haciendo un gran trabajo»Muere niño de 2 años en Illinois en un caso que revive el fantasma de Lindsay ClancyEl jurado del caso Clancy no cede: quinto día sin veredicto tras instrucción inusual del juezEl médico del «Have My Baby in Miami» se escuda en la Quinta Enmienda ante el CongresoEl pánico contra los centros de datos no ahorra agua ni empleos: solo le regala la ventaja a ChinaBernie Sanders pide una «pausa» en la IA y termina blindando a las Big Tech de siempreBlakeman acorrala a Hochul por el hijab y ella responde con la carta de la «discriminación»El «populista» Turek votó contra el campo. Y contra Iowa.Dos argentinas triunfan en Nueva York sin trampolín estatal ni contactosTrump deja sola a Londres en Malvinas y le cobra la cuenta de la OTANTrump elogia a De la Espriella desde la Casa Blanca: «Está haciendo un gran trabajo»Muere niño de 2 años en Illinois en un caso que revive el fantasma de Lindsay Clancy
Contrafuego
POLÍTICALATINOAMÉRICAMUNDOCULTURAMEDIOSOPINIÓNjueves 3 de septiembre de 2026
El parte El día sin filtro, cada mañana
Contrafuego
Los frentes
Las voces
El medio
Política

El divorcio del siglo: un fondo de 80.000 millones y una esposa que hackeó los correos de su marido

John Overdeck, cofundador de Two Sigma, regresa al estrado en Nueva Jersey. En juego: 6.200 millones de dólares y el control de uno de los mayores hedge funds del mundo.
Imagen generada con IA
martes 25 de agosto de 2026

El número es difícil de procesar. Seis mil doscientos millones de dólares. Eso es lo que Laura Overdeck podría embolsarse si un juez de Nueva Jersey le reconoce el 35% del fondo Two Sigma Investments. Su marido, John Overdeck, 56 años, volvió al estrado este martes en Newark para impedirlo.

El fondo gestiona 80.000 millones de dólares. Es uno de los mayores hedge funds del planeta. Y está en el centro de un divorcio que ya es el más grande en la historia del estado.

Los Overdeck se casaron en 2002. Sin acuerdo prenupcial. Eso lo complica todo.

John Overdeck sostiene que Two Sigma fue fundado antes del matrimonio. Su argumento: cuando se casaron, el fondo existía legalmente pero no tenía activos reales. Laura Overdeck lo rebate. Dice que el fondo solo cobró vida —y valor— durante el matrimonio. El juez tendrá que decidir quién tiene razón.

El único activo físico en disputa es una vivienda. La compraron por 3,6 millones de dólares. En un caso de esta magnitud, esa cifra casi parece anecdótica.

La semana pasada, John Overdeck testificó sobre el daño que el divorcio podría causar a Two Sigma. La abogada de su esposa, Lyons, lo confrontó con un dato incómodo: desde que se presentó la demanda de divorcio, y pese a toda la cobertura mediática, los activos bajo gestión del fondo han aumentado. No disminuido. Aumentado.

Pero Laura Overdeck no podrá subir al estrado. Tampoco podrá llamar a peritos. El juez Buechler la sancionó por hackear el correo electrónico de su marido. Esa fue una de varias tácticas que el tribunal consideró irregulares. La consecuencia es severa: su única vía para presionar su caso es el contrainterrogatorio al propio John.

Además del fondo, Laura reclama una participación igual en cientos de millones en fondos de tesorería, en su fundación conjunta y en los fideicomisos creados para sus tres hijos.

Que no te lo cuenten. Este caso no es solo un divorcio de ricos. Es un recordatorio de lo que ocurre cuando no hay acuerdo prenupcial y el patrimonio construido durante décadas queda expuesto a un litigio sin límites. John Overdeck también enfrenta una disputa de control con su cofundador Siegel dentro del propio fondo. Dos frentes abiertos al mismo tiempo.

El relato progresista suele presentar los grandes patrimonios como botín a repartir. Aquí el botín es real y el proceso, brutal. Lo que está en juego no es solo dinero: es la estabilidad de una empresa que emplea a miles de personas y gestiona el ahorro de inversores en todo el mundo. La burocracia judicial de Nueva Jersey decidirá si eso importa.

Más de Política